Este Barbaresco se distingue por su perfil refinado, con aromas de frutos rojos, flores, especias y delicadas notas de evolución. En boca ofrece una estructura equilibrada, taninos sedosos y una agradable frescura que acompaña un final persistente.
Un vino que combina profundidad y delicadeza, ideal para quienes valoran los tintos elegantes y expresivos.
Maridaje: carnes rojas, risotto de hongos, pastas rellenas, platos de caza y quesos maduros.
Temperatura de servicio: 18–20 °C.
Ideal para: quienes disfrutan de la Nebbiolo y buscan un tinto italiano refinado, gastronómico y con personalidad.

